No puedo cambiarte,
solo puedo aceptarte.
No quiero juzgarte.
solo quiero bendecirte.
No puedo perdonarte,
solo puedo perdonarme.
No quiero recordarte,
solo quiero reconocerme
No puedo quererte,
solo puedo amarte.
No puedo atarte,
solo puedo liberarme.
No quiero culparte,
solo quiero agradecerte.
Dedicatoria: A todas aquellas personas que han pasado por mi vida y han sido mis mejores maestros. A todos ellos mis bendiciones.
María de Lourdes Eguren