sábado, 1 de marzo de 2008

El hombre que se lamentaba de su suerte


Un hombre tenía dos hijos. El primero de ellos era un hombre de éxito, el segundo era un hombre normal que no destacaba en su profesión.
El segundo de sus hijos vivía cada día lamentándose de su suerte. Todos sus años de estudios, de lectura en la biblioteca no habían logrado darle lo que su hermano había conseguido según él sin esfuerzo.
Viéndolo contínuamente lamentarse su padre le llamó un día y le dijo: "Hijo, vete durante el tiempo que haga falta y yo me ocuparé de tu sustento hasta que encuentres aquello que tanto te atormenta". Y así hizo, el hijo dió gracias a su padre y se marchó.
Recorrió el mundo esperando ver paises más justos donde aquel que trabajara con esfuerzo tuviera lo que el llamaba su recompensa, sin embargo mientras más viajaba más se daba cuenta que en todos los lugares que recorría veía lo mismo.
Ya desesperado se sentó en una plaza pública, y vió a un hombre que pintaba un cuadro. Sus cuadros eran muy conocidos en la ciudad, así que decidió preguntarle:
-"Buen hombre, como hace usted para pintar sus cuadros? Imagino que debe haber aprendido las mejores técnicas visuales en las mejores escuelas porque su técnica definitivamente es excelente"
El hombre sonriendo le miró, y quitándose sus gafas oscuras levantó la cara hacia el chico y le contesto:
-"Soy ciego. No me hace falta ver con los ojos del cuerpo, cada pincelada que hago la siento desde el fondo de mi corazón y es así como he pintado todos mis cuadros"
El chico dió gracias al pintor y decidió que su viaje había culminado.
Volvió a su casa y desde entonces su vida fue plena y feliz.
María de Lourdes Eguren
Barcelona, 01/03/2008

1 comentario:

María de Lourdes Eguren dijo...

Buscando una imagen para el cuento, metí "PINTOR CIEGO" en google.
Y pues me encontre la historia de un pintor ciego.
El cuadro es de el. Les mando el link: http://cronicasmadrilenas.blogspot.com/2005_02_01_archive.html
http://www.armagan.com/bio.asp